ΘΕΩΡΙΑ

Blog del maestro Antonio Emmanuel Berthier. Aquí podrás encontrar contenidos referidos a sus investigaciones en Sociología de la Religión, sus actividades dentro de la Maestría en Filosofía y Crítica de la Cultura (UIC), así como dentro del Doctorado en Ciencias Sociales para el Desarrollo Interdisciplinario (UAC/UNAM). Página Web: http://antonioberthier.jimdo.com/

FORO FILOSOFÍA DE LA COMUNICACIÓN: PRIMEROS DIÁLOGOS

Responde en un comentario al final de este post las preguntas referidas a las ponencias del foro FILOSOFÍA DE LA COMUNICACIÓN: PRIMEROS DIÁLOGOS.

Foucault y el derecho a decir la verdad

1. ¿Qué es la parrhesía de acuerdo con Foucault?

2. ¿Cuáles son las responsabilidades de la filosofía y cómo éstas se relacionan con la parrhesía?

3. ¿Cuál de las formas de comunicar veráz (la profética, la sabiduría, la del profesor y la parrhesíastica) corresponde a tus expectativas profesionales?

Adorno: Dialéctica de la música rock

4. ¿En qué consiste la dialéctica del objeto como forma de análisis filosófico?

5. ¿Cómo se aplica la dialéctica del objeto a los productos del espíritu?

6. ¿Cómo se expresa el principio de contradición en el caso de la música rock?

Ricoeur: Hermenéutica de la sospecha

7. ¿Qué es la doble hermenéutica en Ricoeur?

8. ¿Cómo se expresa la doble hermenéutica en los “clásicos de la sospecha”?

9. Y tu, comunicólogo… ¿teóricamente de quién sospechas?

Habermas: Acción comunicativa y religión

10. ¿Qué es el pensamiento post-metafísico en Habermas?

11. ¿Cómo se relacionan Acción Comunicativa y Religión?

12. ¿Cuál es la función de la religión en la sociedad moderna de acuerdo con Habermas?

Esquema general de trabajo para Investigación Preliminar

Proyecto: Imágenes marianas y transfiguración de los referentes materiales del sentido religioso en la ciudad de Oaxaca.

Esquema General de Trabajo

FASE 1: INVESTIGACIÓN PRELIMINAR

Pregunta que guía el proceso

Respuesta / Elementos del Esquema de Trabajo

¿Qué trabajo empírico imagino para este semestre? Levantamiento de datos para fichas de registro de imágenes y devociones
¿Qué pregunta (s) de investigación pretendo responder con dicho trabajo? ¿Cuántas imágenes religiosas de la ciudad de Oaxaca son objeto de devoción por parte de la feligresía?

¿Cuántas de esas imágenes corresponden a Advocaciones y Apariciones Marianas?

¿Cuál es su historia?

¿Qué grupos devocionales se encuentran asociados a ellas?

¿Cuál es la historia de esos grupos?

¿Cómo se encuentran organizados?

¿Qué actividades llevan a cabo?

¿Dónde se reúnen?

¿Cuándo se reúnen?

¿Qué programa religioso siguen?

¿Qué formas asume la comunicación religiosa dentro de ellos?

¿Qué técnica(s) utilizaré para ello? Levantamiento de datos por medio de entrevista, consulta de fuentes documentales y si es preciso observación no participante.
¿Qué lecturas necesito hacer para preparar mi trabajo empírico? La religión de la sociedad de Niklas Luhmann

La sociedad de la sociedad de Niklas Luhmann

La vida del símbolo de J.M. Mardones

Nuevo diccionario de Mariología

Metodología de la Investigación de Roberto Hernández Sampieri

Técnicas de Investigación en Sociedad Cultura y Comunicación de Jesús Galindo

¿Cómo construiré mi protocolo de trabajo empírico? Se tomará como guía el protocolo de trabajo de campo de Jorge González

Se señalará un objetivo y se diseñará todo el proceso considerando tres momentos: Pre-producción, Producción y Post-producción.

¿Qué tipo de información me generará dicho trabajo? Permitirá conocer el panorama general en que se encuentra mi objeto de estudio y permitirá definir con más precisión la unidad de observación (incluso delimitar más las preguntas de investigación)
¿Qué pretendo hacer con esa información? Un catálogo de Imágenes Religiosas y Movimientos Devocionales en la Ciudad de Oaxaca que pueda servir de documento de consulta para otros investigadores e interesados en el tema.
¿Qué unidades de observación consideraré? Imágenes religiosas, particularmente, Advocaciones Marianas que sean objeto de culto por parte de grupos devocionales ubicados en la ciudad Oaxaca.
¿Cómo vislumbro mi unidad de análisis? Las interacciones y comunicaciones religiosas que se producen alrededor y con la representación iconográfica mariana.
¿Cómo planteo mi cronograma de trabajo? Septiembre: indagación en IIE-UNAM sobre los registros existentes.

Septiembre: indagación en la Arquidiócesis de Antequera sobre registros existentes

Septiembre: terminar trabajo fotográfico para cartel.

Septiembre: capacitación de los jóvenes que apoyarán en trabajo de campo

Octubre: Edición e impresión de cartel.

Octubre: Levantamiento de datos y sistematización de los mismos.

Noviembre: Presentación de cartel y/o ponencia en el Segundo Congreso Internacional de Investigación en Posgrado (Aguascalientes)

Noviembre: Redacción de hallazgos y selección de Unidades de Observación y Análisis.

¿Qué producto espero obtener para mostrar en diciembre? Cartel del proyecto

Ponencia

Primera versión del Catálogo de Imágenes y Devociones

Marco de teoría (primer borrador)

Diseño metodológico general (primer borrador)

¿Cómo relaciono mi avance teórico con mi plan de trabajo de campo? Está íntimamente ligado pues en él se define la comunicación religiosa y el papel que juegan los símbolos religiosos dentro de dicha comunicación.

 

 

La sociedad como sistema autopoiético de comunicación

El presente texto es un fragmento del marco teórico de la tesis “Los movimientos apostólicos y devocionales católicos de la Ciudad de Oaxaca: prestaciones de la orientación del sentido religioso.”

    Dentro de la teoría de Luhmann, los sistemas son concebidos como operaciones que adquieren identidad una vez que logran enlazarse con operaciones del mismo tipo en forma recursiva. Una operación que no logra esta recursividad se extingue inmediatamente después de su aparición y queda reducida a un evento aislado. La operación que logra estabilizarse a partir de una serie de estados pretéritos se constituye como sistema. Esta condición implica su clausura con respecto a todo lo que es extraño y que se considera como su entorno. El sistema, por ello, es una diferencia: la diferencia que surge de la distinción entre una operación recursiva y el entorno que ella ha excluido. Si esto es así, el sistema puede definirse siguiendo al matemático Spencer Brown, como una forma binaria que tiene como lados a dos valores plenamente diferenciados: el sistema y el entorno. De aquí que no pueda haber sistema, en tanto que forma, sin su contraparte en el entorno. La diferencia sistema / entorno se considera la distinción basal de toda teoría de los sistemas en general y de los sistemas sociales en particular. Todos los desarrollos posteriores tendrán como base esta lógica binaria.

    Dentro de los diferentes tipos de operaciones que logran mediante su enlazamiento continuo constituirse como sistemas, se encuentran dos que sólo pueden alcanzar este estado como formas inmateriales que operan en un medio altamente difícil de definir y que les es propio: el sentido. A estas formas, Luhmann las denomina sistemas constitutivos de sentido reconociendo como tales a los sistemas psíquicos cuyas operaciones son pensamientos y a los sistemas sociales cuyas operaciones son comunicaciones.

    Para definir al sentido, Luhmann retoma de Fritz Heider los conceptos de medio (médium) y forma (form) que permiten explicar cómo es posible la percepción a distancia. Para Heider, un medio es un conjunto de elementos acoplados de manera amplia que sirve de vehículo para la condensación de formas perceptuales. De acuerdo con este principio, la percepción de los cuerpos opacos se hace posible, en tanto que formas, gracias a la condensación elemental de un medio, en este caso, la luz. La forma, puede definirse así como un conjunto de elementos acoplados de manera estricta que surge como condensación de los elementos del medio. La relación entre medio y forma es siempre relativa pues una forma puede fungir de medio para una forma más compleja: el aire sirve de medio para el sonido, que a su vez sirve de medio para la música.

    Toda forma es forma transportada (condensada) en un medio específico y para Luhmann, la comunicación y el pensamiento son formas que tienen como medio de condensación y enlazamiento al sentido.

    El sentido es un sustrato medial que funciona como el horizonte en el que todas las comunicaciones y pensamientos posibles pueden verse condensados. Desde el punto de vista de la operación de la comunicación (sociedad), el sentido es el horizonte en el que toda comunicación presente remite, atendiendo a su propia complejidad estructural, a una comunicación futura garantizando la continuidad de la operación de la sociedad. La estructura del sistema de la comunicación no es otra que el cúmulo de expectativas comunicativas que pueden actualizarse por su enlazamiento en el medio del sentido con comunicaciones actuales. La complejidad estructural se revela en la relacionabilidad selectiva que existen entre estas expectativas: una comunicación presente dotada de sentido sólo puede enlazarse con un determinado cúmulo de comunicaciones futuras. El sentido, por lo tanto, es el medio para el enlazamiento comunicativo que tiene lugar cuando se actualiza la diferencia entre actualidad y potencialidad que está implícita en toda comunicación.

    Gracias al sentido, la sociedad como sistema de comunicación es capaz de reproducirse como una forma que desarrolla su propia complejidad, sin la intervención de elementos provenientes de su entorno. Esta forma de organización clausurada capaz de auto-reproducirse es una organización autopoiética. Podemos decir entonces que la autopoiesis o auto-reproducción de la comunicación se logra justo cuando, gracias a la relacionabilidad selectiva de la estructura de la sociedad, toda comunicación es capaz de participar en la producción de más comunicación.

    La sociedad, considerada así como sistema constitutivo de sentido, es una forma binaria en la que el acento se encuentra colocado del lado de la operación de comunicación (sistema) mientras que, del otro lado de la distinción, queda indicado como entorno todo aquello que ha sido excluido y que no forma parte de la comunicación. A partir de que esta delimitación formal ha sido establecida, se infiere que todo aquello que conforma al sistema de la sociedad son exclusivamente formas comunicativas capaces de enlazarse con formas del mismo tipo. Nada proveniente del entorno puede determinar esta producción constante de enlaces comunicativos pero todo lo ocurrido en ese entorno puede ser observado por el sistema de la sociedad al ser tematizado como comunicación. Esto quiere decir que la estructura de la comunicación es además una estructura de observación en el sentido de que todo elemento externo al sistema (el medio físico del entorno y los sistemas psíquicos) puede ser seleccionado como tema de comunicación generando con ello una realidad para el sistema construida de acuerdo a sus propios elementos. En este sentido, nada en el entorno puede ser distinguido por la comunicación sino existe un elemento interno al cual pueda ser traducido. A esta condición propia de toda forma sistémica que deviene de su necesaria clausura operativa se le denomina autorreferencia y puede ser expresada así: sólo la propia estructura del sistema puede determinar su operación /observación presente y futura.

    Lo anterior posee consecuencias relevantes dentro de la teoría de los sistemas en general y de los sistemas constitutivos de sentido en particular pues implica que toda operación es además una operación de observación que a partir de la diferencia distinción / indicación construye su entorno seleccionando elementos y excluyendo otros. Todo sistema es una operación recursiva de observación que pone diferencias en el entorno bajo la forma de distinciones: con cada distinción se destaca un elemento de un sustrato y se indican (excluyen) los elementos restantes que, sin embargo, pueden ser seleccionados como distinciones en futuras operaciones. En el caso de la comunicación, los elementos distinguidos son una selección que adquiere realidad para el sistema como contenido informativo. De aquí se sigue que nada que no exista como expectativa comunicativa dentro del sistema puede ser actualizado como información por parte de la comunicación; ningún elemento proveniente del entorno podrá ser observado, tematizado como comunicación, absorbido a la complejidad del sistema, a menos que el propio sistema de la comunicación posea un elemento interno, una expectativa comunicativa, que le sea correspondiente.

    La sociedad, entonces, puede ser definida como un sistema de comunicación, clausurado con respecto a todo cuanto no forma parte de él, y que tiene como caracteres propios la auto-determinación de sus operaciones y su auto-reproducción. Es además un observador que con cada operación construye su entorno asimilando los elementos externos a su propia complejidad. La sociedad, en suma, es un sistema de comunicación clausurado, autorreferencial y autopoiético.

    La Sociología de Niklas Luhmann. Una introducción.

    El presente fragmento forma parte de los borradores utilizados para la formulación del marco teórico de la tesis  “Los movimientos apostólicos y devocionales católicos de la Ciudad de Oaxaca: prestaciones de la orientación del sentido religioso.” Parte de estos materiales se utilizaron también como base para el artículo “La sociología de la complejidad de Niklas Luhmann” publicado en el libro La teoría sociológica contemporánea: un debate inconcluso editado por Adriana García y publicado en México por la UAM-Azcapotzalco (2006)

    ♦♦♦

    A continuación presentamos un panorama general de la teoría de sistemas de Luhmann seguido de los principales planteamientos del autor sobre la relación entre comunicación y sociedad. Finalmente aplicaremos la teoría de los sistemas societales de comunicación al fenómeno religioso a fin de tener una representación lo más clara posible de nuestro objeto de estudio. Teniendo en cuenta el considerable grado de abstracción que una teoría como la de Luhmann posee, no profundizaremos en los temas más allá de lo necesario ni tocaremos, por el momento, temas que son “colaterales” al fenómeno religioso. Nuestro interés principal es introducir al lector en la semántica de la teoría para poder así invitarlo a observar con nosotros durante el recorrido de nuestra investigación las formas diversas en las que se entretejen la manifestaciones cotidianas de la religiosidad y la vida espiritual en Oaxaca.

    Distinción Sistema / Entorno.

    Desde su fundación con Ludwig von Bertalanffy (1901-1972), la teoría general de sistemas ha atravesado por una serie de conceptualizaciones acerca de cómo representarnos la realidad bajo la premisa de la existencia de los sistemas. Este punto de partida nos obliga a considerar a todo cuanto existe en el mundo, desde los átomos hasta el lenguaje, como productos de la operación simultánea de diferentes sistemas. No nos ocuparemos aquí de los pormenores de este recorrido, baste señalar que para el estado actual de la investigación – de la cual Luhmann fue un participante activo- el sistema puede ser considerado, desde el punto de vista de su organización, como una operación recursiva que produce realidades bajo la forma de distinciones.

    Podemos decir que estamos en posibilidad de hablar de un sistema cuando identificamos un tipo particular de operación que, habiendo surgido de un cierto estado de cosas en el mundo, logra distinguirse de ellas especificándose sobre la base de sí misma. Esta forma de constitución autónoma genera redundancias que le permiten reactivar la diferencia inicial con todo cuanto ha quedado de ella excluido y que se ha convertido, por obra de esta distinción, en entorno de la operación. Dicho de otro modo, un sistema adquiere realidad cuando a partir de estados de cosas pretéritos una operación de un tipo específico es capaz de enlazarse recursivamente con operaciones del mismo tipo, estableciendo una frontera entre ella y su entorno. Siguiendo la terminología del biólogo chileno Humberto Maturana (1999), el sistema se auto-reproduce mediante este enlazamiento selectivo de operaciones del mismo tipo que siempre están determinadas por su estructura y su organización. De lo anterior podemos inferir que un sistema es siempre el producto de la actualización más o menos estable de la distinción entre el sistema y el entorno. Estas disposiciones de teoría nos obligan a asumir que el sistema no debe ser considerado como unidad ontológicamente determinada sino como la diferencia lógica que resulta al reconocer que sistema y entorno son dos aspectos distintos de una misma operación: constituyen una forma binaria donde ambos lados se presuponen sin determinarse.

    Consideradas desde una perspectiva cibernética de segundo orden, las operaciones que constituyen al sistema son siempre operaciones de observación a través de las cuales el sistema opera distinciones en el entorno construyendo realidades. Siguiendo a George Spencer Brown (1979) entendemos por distinción la forma binaria que adquiere un cálculo matemático (operación) en la que simultáneamente se destaca un elemento de un contexto (distinción) dejando señalados (indicados) los elementos restantes como posibles selecciones de una futura distinción. Trasladando esta figura matemática al caso de los sistemas, podemos establecer que toda operación traza una frontera entre lo que se ha distinguido en el entorno (distinción) y lo que ha sido excluido como posible contenido de una distinción futura (indicación). De ahí que, como veremos más adelante para el caso de la comunicación, toda información producida constituye una operación de observación mediante la cual se subraya la forma binaria distinción / indicación: la distinción “la mujer tiene más sensibilidad que el varón” incluye como contenido informativo aquellos elementos del entorno que han sido destacados como tema de comunicación (en este caso, la sensibilidad de la mujer en oposición a la del varón); con ello, simultáneamente, deja indicados a los elementos restantes como posibilidades para una futura tematización dentro de la comunicación.

    La totalidad de las posibilidades de enlazamiento de distinciones (operaciones) que “soporta” el sistema constituyen sus elementos estructurales. Siguiendo tradición sistémica podemos definir una estructura como la red de elementos que se encuentran selectivamente relacionados entre sí y que generan una organización de un tipo particular. Esta organización es, de hecho, el sistema. Los elementos y relaciones “admitidas” por él conforman un dispositivo de selección (código) capaz de discriminar entre los elementos del entorno que se pueden asimilar a la complejidad interna del sistema bajo la forma de distinciones y aquellos que son excluidos pero que permanecen en el telón de fondo de la operación.

    Autorreferencia

    Bajo estas consideraciones podemos adjudicar al sistema ciertas propiedades que se derivan de su operación:

    Clausura operativa: los sistemas operan siempre en condiciones de clausura ya que sólo cuando una operación logra aislarse con respecto a su entorno  puede especificarse a sí misma de manera recursiva y generar complejidad.

    Autorreferencia: los sistemas operan siempre bajo el principio de la autorreferencia en el sentido que todas las operaciones del sistema se encuentran referidas a operaciones pretéritas y potenciales que se encuentran irremediablemente determinadas por su estructura, haciéndolo incapaz de distinguir aquello para lo que no se encuentra estructuralmente dispuesto.

    Autopoiesis

    Autopoiesis: la operación del sistema de define por una forma de organización en la que la red de elementos estructurales participan en la producción de sí mismos bajo la forma de excedentes de la operación que define al sistema. El sistema, por lo tanto, es capaz de reproducirse a partir de sus propias operaciones, prescindiendo de la intervención de elementos ajenos provenientes del entorno.

    Estas propiedades del sistema cobran relevancia en los procesos de frontera ya que aunque sistema y entorno se implican mutuamente como “partes” o “lados” de una misma distinción, nunca se determinan ni se puede atribuir entre ellos relaciones de causalidad. Dado que para observar al entorno el sistema remite sus operaciones (observaciones) a sí mismo, el entorno jamás podrá determinar lo observado en él. El esquema de observación será siempre prerrogativa del sistema. Al observarlo, el sistema reduce la complejidad desorganizada del entorno, asimilándola  a la suya propia (complejidad organizada). Por ello, toda observación producida por un sistema será siempre una “auto-observación” pues lo observado en el entorno corresponderá siempre – como una regla de duplicación (código)- al cúmulo de distinciones que el sistema es capaz de operar dados los elementos que conforman su estructura. Es así como cobra sentido uno de los principios básicos de la teoría de los sistemas autorreferenciales: un sistema sólo puede observar sus propias distinciones, o dicho de otra forma, un sistema sólo puede observar lo que puede observar. En la paradoja basal que subyace a la diferencia establecida desde la teoría entre sistema y entorno se resuelve de manera circular la distinción entre autorreferencia y heterorreferencia ya que todo sistema implica la observación de un entorno que a su vez implica (al menos) un sistema observante.

    Sociedad

    Desde hace ya varios años la sociología atraviesa por un periodo de debate acerca de cuestiones internas que tienen que ver con el estatuto que guarda la acción con respecto a si todavía se puede explicar convincentemente a partir de ella cómo es posible el orden social. Este es un problema añejo que se remonta a la oposición entre las concepciones de sociedad que legaron los dos grandes clásicos de la sociología: Max Weber y Emile Durkheim. La teoría de Sistemas en Sociología representada por Luhmann ha establecido su propia postura al respecto favoreciendo una perspectiva que coloca a la comunicación como el elemento constitutivo de “lo social” desplazando a la acción como categoría sociológica base y confinándola a ser tratada e interpretada dentro de los límites de la comunicación.

    Comunicación

    Pero ¿qué es la comunicación? Siguiendo los planteamientos expuestos hasta ahora nos referiremos a ella como una operación recursiva, autónoma, capaz de determinarse y reproducirse a sí misma por medio su encadenamiento selectivo sin la intervención de elementos externos.

    La comunicación es un sistema que se hace presente cuando es entendida la diferencia entre una información que se ha producido y las razones que se tienen para participar de dicha información. La comunicación es por tanto la operación que actualiza la diferencia entre información y notificación. Esta distinción se nos aparece bajo la forma de una síntesis de tres selecciones que ocurren de manera simultánea: 1) la selección de la información o aquello que  se incluye como contenido comunicativo; 2) la selección de la notificación o las razones seleccionadas para participar del contenido informativo; y 3) la selección de entender (o no entender) la diferencia entre la acción de notificar y el contenido de la  información; sin esta distinción la comunicación es prácticamente imposible pues quedaría reducida en el mejor de los casos a simple “ruido”.

    Sentido

    Atendiendo a la complejidad de la comunicación debemos desechar toda pretensión de ontologizarla: la comunicación no es materia que se pueda transferir, no tiene cuerpo por lo que no existen emisores ni receptores sino participantes de un orden autónomo que coordina y delimita sus posibilidades de intervención. El sistema discrimina qué expectativas de comunicación pueden ser actualizadas y enlazarse a las comunicaciones precedentes. Toda comunicación actual trae consigo una comunicación potencial en tanto que abre un horizonte de posibilidades finitas dentro del cual habrá de operar la selección de la siguiente comunicación. Esto se hace posible gracias al sentido. Luhmann utiliza la distinción Medio / Forma proveniente de la teoría de la percepción a distancia de Fritz Heider para definir al sentido como un conjunto de elementos acoplados de manera inespecífica (laxa) que sirve como medium para la condensación de formas comunicativas. La forma se impone a los elementos del medio relacionándolos de manera estricta, otorgándoles especificidad. El sentido es el medium donde se condensa la forma comunicativa, es un universo acotado de posibilidades para la autopoiesis del sistema. Lo que se distingue en la comunicación no es el sentido pero gracias al sentido opera la distinción.

     La comunicación cuenta además con la posibilidad de adjudicar responsabilidades al especificar a quién se reconoce como productor de qué información. Con ello, la comunicación reconstruye en su interior a los participantes bajo la forma de personas, esto es, herramientas del sistema que funcionan como unidades de atribución de responsabilidad que facilitan la comprensión y direccionalidad de la información. Por persona no debemos entender al sistema psíquico ni al organismo al que se encuentra acoplado: las personas son comunicaciones que duplican a los individuos “reales” y que sirven para orientar el sentido de la comunicación de cuya producción se les ha hecho responsables.

    No es posible por todo lo antes mencionado reducir a la comunicación a una simple extensión de la conciencia ya que lo psíquico y lo comunicativo constituyen operaciones sistémicas diferentes: la conciencia opera enlazando pensamiento mientras que la comunicación sólo produce comunicación. Ni el pensamiento es capaz de comunicar ni la comunicación puede pensar, mas esto no impide que la conciencia pueda participar del sistema de la comunicación y que la comunicación sea capaz de tematizar sobre los estados de conciencia de los participantes.

    Diferenciación funcional de la sociedad

    Es esta realidad de suyo propia la que según Luhmann constituye el único elemento, el único tipo de operación que conforma a la sociedad. Aquello que la sociología tenga que decir acerca de “lo social” deberá primero decirlo acerca de la comunicación. Una primera consideración a este respecto es el hecho de que la comunicación es un evento omniabarcante, irreductible a estados de conciencia particulares o a limitaciones lingüísticas, institucionales, históricas o geográficas. Aquello que define lo que la comunicación es, aplica a todas las comunicaciones que se producen pues es lo que las hace ser comunicación y no otra cosa. En el mismo sentido, al hablar de sociedad sólo podemos referirnos a ella como “sociedad universal” ya que no existen “diferentes sociedades” bajo la forma de diferentes tipos de comunicación. Lo que existe son parcializaciones funcionales de comunicación organizadas como sub-sistemas (sistemas sociales) que comparten las mismas propiedades del sistema omniabarcante de comunicación y cuyo referente semántico es lo que conocemos como decisiones políticas, transacciones económicas, obras de arte, teorías científicas, relaciones amorosas, controversias jurídicas y todo cuanto involucra y comprende al orden de los llamados “fenómenos” sociales, incluyendo las manifestaciones religiosas.

    Tabla de construcción de Objeto de Estudio a partir de preguntas. Proyecto doctorado.

    Tabla de Preguntas para la Construcción del Objeto de Estudio

    Tabla de preguntas para la construcción del objeto de estudio en tres niveles: 1.Determinación del complejo cognoscitivo, 2. Determinación del problema práctico y 3.Determinación de la nidad de observación.

    Reflexión sobre la vejez en “La República” de Platón

    Platón

    “La vejez es, en efecto un estado de reposo y de libertad en lo que atañe a los sentidos. Cuando la violencia de las pasiones ha cedido y se ha amortiguado su fuego, el hombre se ve, como Sócrates decía, liberado de un tropel de tiranos furiosos. En cuanto a las añoranzas de los viejos [...] así como por lo que se refiere a sus quejas de los malos tratamientos recibidos de sus allegados, no deben atribuir la causa de ellos a la vejez, [...] sino a su propio carácter.”

    “La vejez es soportable cuando se tienen costumbres moderadas y cómodas; más cuando se está dotado de un carácter contrario a esas costumbres, así la vejez como la misma juventud son infelicísimas.”

    La República

    Inicio de actividades en la Maestría en Filosofía

    Hoy iniciamos los trabajos correspondientes al tercer semestre de la Maestría en Filosofía y Crítica de la Cultura de la Universidad Intercontinental. Las materias a cursar este semestre no podían ser más interesantes y relevantes: Filosofía Política, Problemas Éticos Contemporáneos, Problemas de Interculturalidad, Historia de la Filosofía de la Cultura y el consabido Seminario de Tesis (dedicado, en el caso personal, al pensamiento de Theodor W. Adorno). Esperemos buenos resultados.

    Seguir

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